Artistas Plasticos

El suplicio de Cuauhtémoc

Disciplina: Pintura

En esta pintura son los ojos de los retratados son los que nos cuentan la historia. Seguir el camino de las miradas nos permite comprender un diálogo sin palabras. Comenzamos al fondo, un soldado observa con compasión al indígena que suplica a Cuauhtémoc para que dé fin a su tortura, le pide con los ojos que confiese dónde se encuentra escondido el tesoro. Contrastan con este par ya explicado, la mirada fría y desconcertada de Cortés, que no comprende por qué el emperador azteca aguanta y resiste con orgullo tanto dolor, y que además de que lo desafía con la postura, pero en especial con la vista. No sólo no confiesa, lo enfrena y no le tiene miedo. Así, esta piedra de tortura se viste de trono por el valor del héroe nacional.

 

  • Leandro Izaguirre, El suplicio de Cuauhtémoc, 1893, óleo sobre tela 294.5 X 454 cm, Museo Nacional de Arte