Artistas Plasticos

Obra de Antonio Luquin

Disciplina: Pintura

Al principio del siglo veinte pintores como Jorge Enciso o German Gedovius realizaron pinturas de  iglesias coloniales que parecían abandonadas. A esas obras se les puso el nombre de: arquitectura de la desolación. La sensación que producen es muy extraña, se sabe que por ahí pasaron seres humanos, los que construyeron o habitaron esos espacios, pero que no se ven en las obras. Ya no están, tal vez los abandonaron. Esas obras sirvieron, entre otras cosas, para que la gente valorara los edificios religiosos construidos en la Nueva España, que después se llamaría México, como una aportación mexicana.

Cien años después, Antonio Luquín, trabaja pinturas que transmiten esta misma sensación, de que por aquí pasaron seres humanos que construyeron estos edificios, casas, barcos y coches. Al ver estas obras se siente también como si fueran lugares abandonados, pero con una característica aún más interesante, parecen espacios mágicos y fantásticos. Los barcos vuelan, navegan por los aires. Las bolas que sirven para tirar edificio nos recuerdan planetas. Son pinturas que parece nos muestran lugares que ya visitamos, pero si nos fijamos bien, sólo pudimos llegar ahí soñando.

 

  • Antonio Luquin, Alimentando al volcán, óleo sobre tela,  145 x 248 cms
  • Antonio Luquin, Ladrones de planetas, óleo sobre tela, 120 x 160 cms
  • Antonio Luquin, ¿Por quien doblan las campanas?, óleo sobre tela, 140 x 220 cms